De: Jacques Ferreira

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Me gustaría emplear toda mi vida en viajar, si alguien me pudiera prestar una segunda vida para pasarla en casa.
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jueves, junio 18, 2015

Sayan - Choques



Tras dejar Sayan con un clima magnifico emprendí viaje a Churin a 62 Kilómetros. Las cosas se habían complicado después que perdí mi billetera con lo poco que tenía, tenía seguir viaje con un calor de veinte y dos grados, el asfalto hervía a medida que caminaba. Seguí viaje en la nueva carretera que está  en construcción que llegara a la carretera Transoceánica que beneficiara a muchos transportistas y Mayoristas, después de dos años de haber empezado la obra en 2013 ya se encuentra en un ochenta por ciento avanzada, ahora si hace tiempo no vienen a Churin, tendrán carretera completamente nueva y muy buena para el ciclismo. Las obras avanzan y yo sigo mi ruta encontrándome con muchos trabajadores, máquinas y camiones no paran, por la ruta encuentro con amigos, muchos unos celebrando y otros trabajando, siempre dejando uno en el camino y la oportunidad de compartir las experiencias vividas en la travesía.




Caminando ya con el paisaje clásico de la costa con cerros por ambos lados y el calor que consume las calorías rápidamente, por el camino cultivos de Ají, paltas fuerte, chirimoya, cumbe y otras variedades de frutas de buenísima calidad, encontrándome con rocas fantasmagóricas, Después de nueva horas de trekking, a las siete y veinte llego a Choques, un pueblo chico siendo fuertes en la agricultura, sin hospedajes y hoteles hago una parada para cenar, cortesía de la Sra. Dionisia y familia que me brindan una sopa para calentar, familia agradable en la cual la conversar dura horas sin más palabras armo mi carpa a fuera, sin problemas con los mosquitos cumplo la ruta Sayán  - Choques.


Fue un buen día caminata en la cual dure nueva horas, el físico esta para más así que este dia lo hice ameno, conociendo muchas personas diferentes y conociendo siempre lo desconocido, la etapa peor será de Oyon a Raura con treinta y cinco kilómetros hasta llegar a más de cinco mil metros de altura, y por lo que me dicen será una caminata muy ardua, con muchas paradas para descansar, pero a dar con todo. Mañana seguimos hasta Churin con mucha neblina en la mañana asi que ahora me duermo buenas noches a todos. 




viernes, junio 05, 2015

Septimo Dia - San Juan de Tantaranche - Tanta

                                                San Juan de TantarancheTanta

Salimos de Tantaranche, con cero soles, necesitábamos pilas, estábamos ya muy agradecidos por la habitación que nos habían ofrecido, no tenía otra alternativa que pedir, entre a una tienda, encontré dos señores con una botella de aguardiente, impresionados al verme me invitaron un par de copitas, sin titubear acepte, era lógico que el frio penetraba en mis entrañas y una aguardiente no caería mal, admitiendo que me haría bien calentando el cuerpo sin exceso claro, Alexander estaba fuera esperando. Salió el dueño, un tipo joven y amigable, no sabía cómo decirle que requería de pilas para empezar a trazar la ruta con el GPS Garmin 60, le explique las razones por las cuales estaba en Tantaranche, tenía un recorrido de treinta y cinco kilómetros de subidas y bajadas por la serranía gélida peruana, tome un foto con él y su local en cambio de las pilas, en la cual acepto regalándome dos pares de pilas Panasonic, me sentía contento compartiendo la alegría con mi compañero de ruta Alexander, no eran de las mejores pilas pero durarían seis horas, como para trazar una parte de la travesia. Salimos del pueblo en dirección Norte de la ciudad recordando que había estudiado el mapa y que seguramente tendríamos que realizar cortes importantes que nos ahorraría unos tres días, pero que sería arduo y complicado.

Iglesia San Juan de Tantaranche

San Juan de Tantaranche

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Habíamos salido sin desayunar y estábamos hambrientos y Tanta estaba a dieciocho horas de caminata, ya empezaba a preocuparme ya que caminar sin jamar es muy doloroso y el hambre imperdonable, estábamos preocupados pero sin  perder la fe. A le lejos vimos un cerco de plástico negro, preguntábamos que sería pues parecía muy extraño, estaba en la carretera en una elevación alejado unos tres metros del pista, oímos unos sujetos que conversaban, sin hesitar decidimos llamarlos, el cerco de plástico tenia un área circular que impedía la visibilidad, así que decidimos llamarlos, el hambre se oponía ante la vergüenza, se asomó una joven de aproximadamente veinte y cuatro años, muy amistoso salió y saludo, le explicamos que estábamos de pasado por la carretera y que teníamos mucha hambre, nos encontrábamos sin dinero y sin recursos para comprar comida, afablemente nos invitó a entrar en su chacra, allí dimos con la sorpresa de estar con toda su familia, llegando justo en el desayuno, tenían toros y vacas, el lugar se llamaba Ganadería  San Lorenzo, y la Familia se apellidaba Espíritu compuesta por la Madre sus dos hijos, yerna y el nieto todos muy amables . Nos invitaron Quaker, panes, queso y mermelada, muy agradecidos y satisfechos compartimos con ellos dos horas, conversamos y reímos a más no poder, se sentía un ambiente muy agradable a pesar de toda la modestia del lugar, eso no importaba pues nos sentíamos bien con la compañía, comentaban que alquilaban toros para corridas en la costa y hasta mismo Lima, en la Plaza deAcho, cada uno con un valor de tres mil soles, modestia aparte estaban en un negocio muy lucrativo, nos hicieron una observación, no  ir por toda la carretera, pues demoraríamos tres días para llegar a Tanta que era nuestro destino final. Nos alistamos para despedir, fue cuando dijeron que su mama iba a ir a su chácra, y que este mismo camino nos llevaría hasta Tanta, y que nos podría ayudar con las mochilas, gozosos aceptamos sin oscilar, pues claro que sí, ahorraríamos un día.

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Nos despedimos ya con la mochila encima del caballo y empezamos el ascenso hacia Tanta,  empezamos el escalamiento, era una subida muy empinada, en el camino nos contó que tenía a sesenta  e un años, quedamos estupefactos, tenía una vigor de una persona de 30 años, caminaba con una energía  descomunal, era increíble su fuerza, charlo en todo el camino contando sus historias y anécdotas, tenía una ímpetu considerable que daba a golpes a cualquier mujer de 20 años. Por momentos descansábamos pues la subida era interminable y el paisaje gratificante, después de caminar dos horas y sin aire, llegamos hasta la cumbre, agradecidos compartimos teléfonos y para finalizar nos regaló veinte soles, dudamos en aceptar después de hacer  el favor de ayudarnos con la mochila, y enseñado el camino más rápido, aceptamos, sin pensar que esos veinte soles serviría para otra persona más que a nosotros, recordé de un pensamiento “Para los hombres, aceptar es dar; para las mujeres, dar es recibir”. Un corazón enorme de la Sra. Espíritu, la recuerdo hasta hoy y hasta los fines de mi vida. Me dolió dejarla, la tristeza embargo mi corazón, lágrimas y sentimientos encontrados, sabía que hasta el momento Dios estaba con nosotros en cada instante.


Sra. Espiritu

Asenso a Pariacorcha

Sra. Espíritu
Después de haber indicado  una y otra vez el camino iniciamos nuestro sendero dejando la fuerte y hermosa mujer hacia tras, tomamos el Sendero hacia Tanta, nos perdimos una y otra vez saliendo del camino, pues por momentos se desaparecía. Fue el día más difícil de esos siete días de travesía, estábamos a tres mil y ochocientos metros sobre el nivel del mar, nos consumía mucha energía y de manera fugaz pero estábamos enérgicamente superados, las fuerzas solo venían, a cada paso más poder  y más preponderancia, el calor quemaba y el  frió también, ya no había paso atrás, encontramos con una choza de piedra con techos de pajas ninguna de vida, todo parecía ser un sueño o una pesadilla, estábamos desahuciados y ya no pensábamos, necesitamos urgente dormir, la noche que vendría era de muy baja temperatura, llegando a cero °C.

Vista de Pariacorcha

Ovejas

Extenuados y alucinados por el cansancio, veíamos personas, llamas y vicuñas por el camino, queríamos gritar, no teníamos fuerzas ni para gesticular frase alguna, seguíamos cuando de pronto otra alucinación, un niño flaco con más de trecientos animales, entre ellos: ovejas, llamas y vacas, y algunos caballos, acercábamos y por momentos y se desaparecían, de pronto decidimos depositar todas nuestras fuerzas en creer que era una persona, grite “ Olaaa !!! “ no contesto, escuchábamos solo los sonidos de las ovejas, me estaba ahogando en transpiración, mis ojos ardían con el sudor que caía sobre ellos, caminamos sin cesar hasta que, cuando de pronto vino a nuestro encuentro, el que nos salvaría el día y nuestra vida.

Refugio de Rambo

Le decían Rambo, treinta y siete años, con apariencia afectuosa, rasgos de sufrimiento por el frió y el calor, modesto y reservado, ya nos había agarrado confianza, las esperanzas volvieron el miedo desapareció. Llegando su casa muy y servicialmente  nos invitó mazamorra en la cual no vacilamos en aceptar, teníamos hambre de león, fatigados nos quedamos echado fuera de su choza en unas ramas secas que servían de alimento para los borregos,  desvanecimos  sin importar el calor helado de Pariacorcha, sentíamos paz y armonía rodeados de silencio absoluto. Despertamos con el grito de Rambo, asustado casi no podía levantarme, mis piernas dolían, no respondían correctamente,  medio moribundo aceptamos la sopera con la mazamorra, Alexander y yo no nos mirábamos, solo saboreábamos el postre tradicional hecho de Maíz morado, el único maíz del mundo en contener este color, las energías empezaban a recomponerse, me sentía literalmente parte del espacio en que me encontraba, estaba feliz y triste, recordé a mis amadas hijas,mi enamorada y de mis errores, de mis defectos y virtudes, pensé en el mundo y que aporte podría yo dar para hacerlo más feliz. Terminamos, satisfechos Rambo nos preguntó si deseábamos repetición, aceptamos. Al terminar el segundo platillo de mazamorra, nos preguntó si queríamos entrar en unas de sus chozas, decidimos que si, yo al menos me sentía desganado, necesitaba recuperar fuerzas, nos trajo piel de ovejas y muchas frazadas, en el piso puse plásticos para no ensuciar las frazadas, luego puse  un par de frazadas, eche y me cubrí con las demás, eran las cinco y media cuando Rambo nos avisó que iría a buscar uno de sus animales que se había extraviado, quedamos atónitos con la energía de este pequeño hombre de un metro sesenta  de estatura, como caminaba y subía los cerros como zorro, le quede observando hasta que se desapareció en medio gigantesco cerro, volvimos a dormir sin preocuparse con absolutamente nada.

Cena con Rambo

Desperté con la voz de Alexander que me llamaba, no quería levantarme cuando de pronto el hambre se apodero de mí, quede diez minutos más en reposo, cuando me levante, afuera el frió era horrible. Su cocina estaba casi al costado de la habitación, entre y allí estaba Alexander haciéndole compañía, conversaban y reían mucho, entre dentro de la pequeña habitación de piedras y techo de paja, no sirvió arroz con tres huevos fritos, panes y chancha serrana, el hambre era insaciable así que deje los modales y me lance a comer ferozmente sin importar el momento y la situación que me encontraba. Terminamos la cena con un café de cebada cien por ciento natural, elaborado con las mismas semillas. Tomando el agradable café me causo curiosidad la forma de como calentaba sus alimentos, utilizando en Inke, un tipo de combustible natural de heces de carneros combinados con el agua y la tierra, al secar se endurece transformado en combustible inflamable. Terminamos la cena con una buena conversación que finalizo en risas. Nos despedimos y volvimos al sueño profundo.

Mañana Refugio Rambo

Partiendo a Tanta

En la mañana siguiente siendo las seis en punto, nos levantamos y ordenamos todas las frazadas guardando las pieles de oveja, Rambo ya tenía el desayuno preparado, compuesto por café, queso fresco, papas, panes y canchas, bien alimentados y fuerzas recuperadas, estábamos completamente agradecidos por la hospitalidad, gentileza y amistad que habíamos adquirido. Recuerdan  de los veinte soles que la Sra. Espíritu nos había dado? A él le entregamos, fueron pocos por todo lo que había hecho por nosotros. Nos había indicado el sendero que nos llevaría hasta Tanta, nos despedimos con una deuda impagable. Nos despedimos pero antes nos llevó hasta un punto donde nos podría explicar cómo hacer los cortes, indícanos cerros que tendríamos que llegar. Dejamos el Pariacorcha y Rambo, conforme avanzaba volteaba la mirada hacia tras, dejando a Rambo, prometiendo dentro de mi regresar a estas estancias. Estábamos de regreso a la Travesía, teníamos nuestro fe hambre y estábamos muy descansados, caminando ya dos horas aproximadamente encontramos con tres hermanos que iban hacia San Lorenzo de Quinti, pedimos más información acerca de la ruta hacia Tanta, estábamos en el camino correcto. Llegamos a un abra, de allí ya pudimos contemplar el nevado Pariacaca, quedamos desconcertados por esta maravilla, contemplamos lo. 

Descanso Vista del Pariacaca 

Llegamos a Tanta

Vista Panorámica de Tanta 
El camino estaba claro, era por aquí. No pudimos marcar la ruta con el GPS, las pilas se habían terminado, así que caballeros a seguir con el trekking. Eran las dos y media y aun no veíamos Tanta ni tampoco la laguna Paucarcocha, sin conocer la ruta en absoluto seguimos cuando de pronto localizamos la Laguna de Paucarcocha, nos quedamos extremadamente orgullosos, no se imaginan como nosotros compartimos la alegría, se había desaparecido el cansancio por completo, bajamos del sendero y allí estaba la tan esperada ciudad de Tanta, con sus techos rojos, que bordeaba la laguna y su esplendor. Llegamos a Tanta, cansados pero contentos de poder lograr nuestro objetivo, sin dinero, sin comida y si agua, nos tocaba otra lucha. Buscamos a Sernamp, no se encontraban, fuimos a la Plaza de Armas de Tanta, encontrando con la Municipalidad, eran las tres y cuarenta, no ubicamos el alcalde, estaba en servicio solo la secretaria. De pronto veo al colega Rafo Leon, me acerco me tomo unas fotos, presentando también un baile típico y con trajes coloridos. 

Baile Típico de Tanta 

Hospedaje Yauyino

Decidimos darnos unas vueltas por el pueblo, unas señoras muy simpáticas nos preguntan que nos traía a Tanta, respondimos: "Turismo y reconocimiento de rutas" explicando nuestra situación una Señora nos ofrece estadía en su casa, bueno en su hospedaje, vaya bendición, teníamos donde quedarnos, lavar nuestras ropas y comer, nos hizo entrar regalándonos una bolsa de detergente Ariel, agradecidos lave mis trapos, sucios después de siete días de travesía. Me asee trocando de ropa, se cayó la noche, cenamos gracias a la beneficencia de la Sra. Ricardina Jiménez y su mama Máxima Jiménez en su hospedaje Yauyino, se pasan por Tanta búscalas, son muy conocidas además de amables y buenas Señoras, te atenderán como rey y preparan unos platos deliciosos. Bendecidos, bañados y bien alimentados. Dormimos.

Nevado Pariacaca

Habíamos perdido el Camino Inca por la Escalerayoc, después diez horas de búsqueda llegamos la laguna Verdecocha, se hizo noche no teníamos más fuerzas para seguir, armamos nuestra carpa a mas cuatro mil y cuatrocientos metros sobre el nivel del mar, un frió era Gélido, mate de coca y aguardiente, nos desmayamos por completo …  





martes, junio 02, 2015

Cuarto día ( Sincas - Quiripa ) Costumbre del Agua

Sincas – Quiripa


Después del susto en la habitación que la amable Alcaldesa nos proporcionó, despertamos temprano, habíamos comprometido con las autoridades de este pueblo que registraríamos la localidad como las ruinas, plazas escuelas cercanas a Viscas, pero antes fuimos a desayunar, cortesía de la Municipalidad de Viscas, Café pasado, un guiso de corazones de vaca con papa, compartimos el desayuno con las autoridades de Viscas, comí todo lo que podía, necesitaba recuperar fuerzas para llegar a Quiripa, un odisea de diez horas, en el desayuno mencione mi extraño sueño a la Sra. Alcaldesa, nos  explicaba ella que antes la habitación que estaba al costado servía de velatorio, nos contó que antes había sucedido este hecho con una profesora, que durmió en el mismo cuarto, manifestó que la chica había vuelto loca porque un espíritu la quería violar, también con un ingeniero que se fue de la ciudad atormentado y que también paso la noche en esta habitación, fui uno más de las víctimas de esta espeluznante y congelada habitación.   

Quería ya partir a Quiripa, el Sol ya quemaba siendo aún las ocho y media, luego del agradable desayuno, salimos a registrar y marcar punto a las Ruinas Yesera que está a mil setecientos y cuarenta y un metros sobre el nivel del mar, ubicado a las alturas de Sincas, a 1 hora de caminada en un ascenso moderado,  apto para todos las edades, solo tomando cuidado con la bajada, recomendamos buenas zapatillas como las Hitec y las Timberland para una mayor estabilidad en el descenso. Al llegar,  registramos la área arqueológica, se encontraba en muy  mal estado, en absoluto abandono, no se tiene una mayor información a respeto de estas ruinas, solo sabemos que fue una ciudadela muy importante en su tiempo, contaba con una plaza, varias habitaciones con tamaños diferentes pero en lamentable destrucción y abandono.


Regresando a la ciudad, también tomamos notas con el sistema de posicionamiento global, con el garmin gps 60 recopilando datos de las calles principales de Viscas con sus nombres y coordenadas, también fuimos a conocer la chácara del Ex Alcalde Sr. Clemente Manta Martinés, gracias a su invitación cruzamos un puente colgante que hace mucho tiempo atravesaba. Lo atravesamos con mucho cuidado, se movía bastante, traspasamos e  iniciamos un pequeño ascenso hacia el Local Comunal Santa Cruz de Palquí, donde vivía y tenía sus plantaciones el Sr. Clemente con una área de 6 esquitarías de manzana,  aire agradable y buen clima, lo único negativo eran los mosquitos que picoteaban duro las piernas, brazos y cuellos, era imposible alejarles de nosotros, siempre llevando repelentes consigo, porque Calango, Minay y Viscas son morada de mosquitos insoportables y sangrientos.


Volvemos a la carretera, donde iniciaríamos otra jornada dramática, veinte minutos más  y nos dimos con otras ruinas llamadas Ruinas San Andrés, cruzando el Puente Unión hasta llegar a, Nuevo Alloca, Antiguo Alloca, Puente Llipata y sobre alcanzando los dos mil y diez metros sobre el nivel del mar, llenos de energía, el cuerpo agradecía su uso, pasamos por otro puente hasta llegar a Chacra Alta, donde nos recibió  la única tienda que estaba abierta, era un poblado caluroso, lo más extraño es que solo había un niño. Comimos una sopa, una Inca Kola, chocolates sublimes, me compre 3 barras de chocolate de taza Sol de Cusco, estas serían mis calorías para las próximas horas de ascenso hacia Quiripa.


 Llegndo a Quiripa a las cinco y cuarenta, llegamos a buena hora para cenar, habíamos enterado que Quiripa este día estaba en fiesta y que habría mucha comida, nos preparamos y marchamos hacia el local para aprender de la costumbre. Conocimos al Mayordomo  y nos garantizó un lugar para descansar, con la condición que les acompañároslos  en la fiesta. Nos encontrábamos en el Local Comunal Quiripa, donde hoy se realizaría un concurso de baile con un premio de trecientos soles ya a las ocho de la noche empiezan a llegar las familias con sus platos decorados, que estarán preparados para el concurso de mejor Plata y Sazón, todas las familias del poblado tenían que marcar presencia, siendo un respeto para costumbre del agua, una fecha que todos los años se viene repitiendo en adoración y agradecimiento  al agua, que a cada año riegan sus campos de cultivo.


 Rezamos Padre Nuestro, Avemaría, todos arrodillados, algunas palabras de las autoridades como de costumbre, empezando con la revisa de los jurados para el mejor plato, contando con veinte y cinco familias del pueblo, todos presentes y acostados en las paredes, exponen sus variados platos tradicionales como: Ensalada de Palta Rellena, Pachamancas de chancho y de pollo, humitas, lomos saltados, un sinnúmero de platos, con todas las familias presentes, me toco, un buen plato de arroz con pollo y papa la huancaína,  alegre en compartir esta vivencia con las familias de Quiripa.


Un agradecimiento a cada uno de ellos. Estaba satisfecho y no paraban los bombardeos de platos, con el sonido de la banda se terminó la cena, seguido del concurso de baile, en la cual quería participar, siendo negado por la comisión por no ser peruano, las parejas se vislumbraban con los pasos de huayno, y como debe ser se gana el mejor baile, premio entregado, la fiesta seguía con la blanda.


Al terminar nos dirigió el Mayordomo a una habitación, sin cama, solo quedaría armarnos la carpa, asearnos  y descansar, estábamos mas que relajados con una cerveza, con ella cerramos con broche de oro el cuarto día de travesía, que aún no habíamos alcanzado ni siquiera los primeros cien kilómetros, un gran esfuerzo físico importante para la vida. Desmaye profundamente.

En un esfuerzo muy grande


Jacques Ferreira  

Emocionante Tercer dia ( Minay-Viscas )





                                                                    Minay - Viscas 

Amaneció, emprendimos de nuevo el equipo y fugamos hacia Viscas  con más de veinte y cinco  kilómetros de distancia, llegando a Buena Vista.  Todos aún estaban dormidos, faltaban un  cuarto de hora para las seis de la mañana, el Sol se apoderaba en el cielo azul de la sierra peruana. Desayunamos y salimos dela casa de amable Sra. que nos atendió, nos despedimos y salimos al poblado de Buena Vista. Llegamos al  Caserío Torihuasi, poblado joven de por cierto con quince pobladores. Fue una mañana calurosa, clásica cuando empezamos a ver una deteriorada ruina, Fortaleza de Minay, la carretera había pasado por el medio de las ruinas, una pena lo sucedido, deberían cuidar más la historia, ayudar con la conservación de patrimonios arqueológicos intangibles.


Después de unas fotos, y haber registrado la zona arqueológica, sin datos precisos de estas ruinas, no sabría cómo explicarles su periodo, las había encontrado por pura casualidad, llamaron mucho nuestra atención, pensé: “regresare pronto con un guía y la estudiare más”. Subimos en dirección a San Juan de Checas por el Río Mala ya en los mil y treinta metros sobre el nivel del mar, el calor continuaba azotando.



Saliendo de  Checas después de hidratarnos, ya que al medio día el Sol es ardiente. Llegamos a otra Zona Arqueológica, muy similar a las Ruinas de Minay, en el mapa que teníamos no estaba registrada, habían cementerios, fósiles de restos humanos que llamaban la atención, eran como unas cajas de piedra muy bien construidos. Para llegar a Sincas entramos en un sendero, que nos llevaba hasta el Río Mala, cortando camino en dirección al pueblo, maravillado por encontrar el rio, solo pensaba en zambullirse, deje la mochila y no me oscile e di un chapuzón, terminando salimos y llegamos a Río Seco, por decir se parecía, pues estábamos pasando por encima de un Huayco, que hace un mes había bajado gran parte de la carretera que antes conducía a Viscas.


 El calor empezaba a disminuir conforme se acercaba la tarde, el paisaje era majestuoso, con cerros enormes con piedras por todos los lados, ya teníamos recorrido veinte y tres kilómetros en nuevo horas, las piernas temblaban cuando llegamos al Poblado de Viscas exhaustos, el pueblo era  chico, una plaza, un Hospital, una hermosa Iglesia, la Municipalidad, conversamos con algunos pobladores, uno de ellos fue ex Alcalde, queríamos dormir, decidimos quedar en la Plaza, no dudamos y decimos  armar allí las carpas, luego salimos a busca de comida.       
          

Después de cenar regresamos a la plaza donde allí habíamos armado todo, fue cuando llego la Alcaldesa, ella muy amablemente nos ofreció una habitación vacía en el municipio, fuimos por la carpa y llevamos para dentro del recinto, el frío empezaba a apoderarse de nosotros, luego de asearme me eche, fue la noche más espeluznante que tuve después de dos décadas. Estaba en sueño profundo dentro de la carpa, veía manos negras acercándose a mí,  empezaron a agarrar mis piernas y cada vez más, sin poder escabullirme, empiezan a golpearme, el pánico se me apoderaba de mí , la sensación era   aterradora, fue cuando empecé a luchar contra ellos y a orar,  grite pues ya se hacía cada vez más tenebroso lo que sentía, de pronto me pare, salí de la carpa y fue a buscar el interruptor de la luz, estaba turbado por lo sucedido, no sabía cómo explicar aquel tormentoso ocurrido, se había despertado mi compañero, asustado y pasmado por lo que veía, había presenciado todo, de tal manera que decidimos dormir con las luces prendidas, en cansancio era total, moje el rostro y volví al saco de dormir, esperando nuevamente ver el amanecer, me desmaye. 

Alcaldesa: " Esta habitacion servia antes de Velatorio "


Jacques Ferreira  

domingo, mayo 17, 2015

San Jacinto - Moro


2da parte

Después de una larga noche en  San Jacinto, me alisto para emprender una nueva jornada de 15 Kilómetros, con calor intenso en las tardes, decide salir a las 5 am para aprovechar las mañanas frescas del Pueblo, ruta aun pavimentada bordeado por inmensas chacras de cañaverales dejando  la conocida Fabrica de Azúcar, unas de las únicas productoras de azúcar que tiene un molino, una de las principales distribuidoras de esta zona, que abasteciendo azúcar a gran parte de ciudades del Norte del País.

San Jacinto

La ruta emprende con una mañana fresca,  todavía en la costa, no me apresuro, ya que el pueblo que sigue está a solamente 15 Kilómetros de distancia, decidí no sacrificarme demasiado,  encontrándome con una manada de 12 canes, me sorprendí,  los perros eran de una misma familia, el asombro fue total que cuando los canes se acercaron hacia mi pensé que me iban a devorar,” equivocado” me recibieron muy cariñosamente, me siguieron por un largo tramo en la cual, dando la impresión que era sus dueños, se alejaron.

La Manada

Fue una mañana tranquila, saliendo por momentos de la carretera y metiéndome en las chacras, encontrándome siempre con unos trabajadores de la zona, en 4 horas llegue a Moro, ciudad apacible, de gente trabajadora, la mayoría en chacras, su tierra fértil propicia para la cosecha de Palta, estaba cansado, aun no sentía la resistencia por ser el 2do día de caminata, me sentia aun débil. 

Llegando a Moro

Después de haber almorzado y conversado con los hogareños, decidí conocer el estadio de Moro donde entre con el permiso del guardia, dentro del estadio encontré un árbol donde tire una siesta, una siesta que duro 3 horas sin interrupción.

Me desperté, con más energía decidí buscar a donde quedarme, averiguando por toda la plaza alguna persona que me pudiera dar alguna casa, no encontré, estando 3 días sin ver una gota de Agua decidí buscar un baño público, encontré uno, donde me cobraron 1 sol. 6 am, aun me sentía exhausto, fue donde encontré un hospedaje, llamado Casa Hospedaje Los Ángeles, los cuartos costaban de 20 soles a más, conversando y explicando mi travesía me dejo a 10 soles, muy amable y servicial, una atención de primera en cual recomiendo, si vana  moro busquen a Luis Eleuterio, propietario del Hospedaje ubicado en el Jirón Jazmin Mz F2 – Lt. 12, ya acomodado en el cuarto y después de una segunda agarre una revista,  15 minutos de lectura y había entrado en un sueño profundo soñando con los senderos que seguían adelante

Iglesia de Moro