De: Jacques Ferreira

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Me gustaría emplear toda mi vida en viajar, si alguien me pudiera prestar una segunda vida para pasarla en casa.
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martes, junio 02, 2015

Cuarto día ( Sincas - Quiripa ) Costumbre del Agua

Sincas – Quiripa


Después del susto en la habitación que la amable Alcaldesa nos proporcionó, despertamos temprano, habíamos comprometido con las autoridades de este pueblo que registraríamos la localidad como las ruinas, plazas escuelas cercanas a Viscas, pero antes fuimos a desayunar, cortesía de la Municipalidad de Viscas, Café pasado, un guiso de corazones de vaca con papa, compartimos el desayuno con las autoridades de Viscas, comí todo lo que podía, necesitaba recuperar fuerzas para llegar a Quiripa, un odisea de diez horas, en el desayuno mencione mi extraño sueño a la Sra. Alcaldesa, nos  explicaba ella que antes la habitación que estaba al costado servía de velatorio, nos contó que antes había sucedido este hecho con una profesora, que durmió en el mismo cuarto, manifestó que la chica había vuelto loca porque un espíritu la quería violar, también con un ingeniero que se fue de la ciudad atormentado y que también paso la noche en esta habitación, fui uno más de las víctimas de esta espeluznante y congelada habitación.   

Quería ya partir a Quiripa, el Sol ya quemaba siendo aún las ocho y media, luego del agradable desayuno, salimos a registrar y marcar punto a las Ruinas Yesera que está a mil setecientos y cuarenta y un metros sobre el nivel del mar, ubicado a las alturas de Sincas, a 1 hora de caminada en un ascenso moderado,  apto para todos las edades, solo tomando cuidado con la bajada, recomendamos buenas zapatillas como las Hitec y las Timberland para una mayor estabilidad en el descenso. Al llegar,  registramos la área arqueológica, se encontraba en muy  mal estado, en absoluto abandono, no se tiene una mayor información a respeto de estas ruinas, solo sabemos que fue una ciudadela muy importante en su tiempo, contaba con una plaza, varias habitaciones con tamaños diferentes pero en lamentable destrucción y abandono.


Regresando a la ciudad, también tomamos notas con el sistema de posicionamiento global, con el garmin gps 60 recopilando datos de las calles principales de Viscas con sus nombres y coordenadas, también fuimos a conocer la chácara del Ex Alcalde Sr. Clemente Manta Martinés, gracias a su invitación cruzamos un puente colgante que hace mucho tiempo atravesaba. Lo atravesamos con mucho cuidado, se movía bastante, traspasamos e  iniciamos un pequeño ascenso hacia el Local Comunal Santa Cruz de Palquí, donde vivía y tenía sus plantaciones el Sr. Clemente con una área de 6 esquitarías de manzana,  aire agradable y buen clima, lo único negativo eran los mosquitos que picoteaban duro las piernas, brazos y cuellos, era imposible alejarles de nosotros, siempre llevando repelentes consigo, porque Calango, Minay y Viscas son morada de mosquitos insoportables y sangrientos.


Volvemos a la carretera, donde iniciaríamos otra jornada dramática, veinte minutos más  y nos dimos con otras ruinas llamadas Ruinas San Andrés, cruzando el Puente Unión hasta llegar a, Nuevo Alloca, Antiguo Alloca, Puente Llipata y sobre alcanzando los dos mil y diez metros sobre el nivel del mar, llenos de energía, el cuerpo agradecía su uso, pasamos por otro puente hasta llegar a Chacra Alta, donde nos recibió  la única tienda que estaba abierta, era un poblado caluroso, lo más extraño es que solo había un niño. Comimos una sopa, una Inca Kola, chocolates sublimes, me compre 3 barras de chocolate de taza Sol de Cusco, estas serían mis calorías para las próximas horas de ascenso hacia Quiripa.


 Llegndo a Quiripa a las cinco y cuarenta, llegamos a buena hora para cenar, habíamos enterado que Quiripa este día estaba en fiesta y que habría mucha comida, nos preparamos y marchamos hacia el local para aprender de la costumbre. Conocimos al Mayordomo  y nos garantizó un lugar para descansar, con la condición que les acompañároslos  en la fiesta. Nos encontrábamos en el Local Comunal Quiripa, donde hoy se realizaría un concurso de baile con un premio de trecientos soles ya a las ocho de la noche empiezan a llegar las familias con sus platos decorados, que estarán preparados para el concurso de mejor Plata y Sazón, todas las familias del poblado tenían que marcar presencia, siendo un respeto para costumbre del agua, una fecha que todos los años se viene repitiendo en adoración y agradecimiento  al agua, que a cada año riegan sus campos de cultivo.


 Rezamos Padre Nuestro, Avemaría, todos arrodillados, algunas palabras de las autoridades como de costumbre, empezando con la revisa de los jurados para el mejor plato, contando con veinte y cinco familias del pueblo, todos presentes y acostados en las paredes, exponen sus variados platos tradicionales como: Ensalada de Palta Rellena, Pachamancas de chancho y de pollo, humitas, lomos saltados, un sinnúmero de platos, con todas las familias presentes, me toco, un buen plato de arroz con pollo y papa la huancaína,  alegre en compartir esta vivencia con las familias de Quiripa.


Un agradecimiento a cada uno de ellos. Estaba satisfecho y no paraban los bombardeos de platos, con el sonido de la banda se terminó la cena, seguido del concurso de baile, en la cual quería participar, siendo negado por la comisión por no ser peruano, las parejas se vislumbraban con los pasos de huayno, y como debe ser se gana el mejor baile, premio entregado, la fiesta seguía con la blanda.


Al terminar nos dirigió el Mayordomo a una habitación, sin cama, solo quedaría armarnos la carpa, asearnos  y descansar, estábamos mas que relajados con una cerveza, con ella cerramos con broche de oro el cuarto día de travesía, que aún no habíamos alcanzado ni siquiera los primeros cien kilómetros, un gran esfuerzo físico importante para la vida. Desmaye profundamente.

En un esfuerzo muy grande


Jacques Ferreira  

Emocionante Tercer dia ( Minay-Viscas )





                                                                    Minay - Viscas 

Amaneció, emprendimos de nuevo el equipo y fugamos hacia Viscas  con más de veinte y cinco  kilómetros de distancia, llegando a Buena Vista.  Todos aún estaban dormidos, faltaban un  cuarto de hora para las seis de la mañana, el Sol se apoderaba en el cielo azul de la sierra peruana. Desayunamos y salimos dela casa de amable Sra. que nos atendió, nos despedimos y salimos al poblado de Buena Vista. Llegamos al  Caserío Torihuasi, poblado joven de por cierto con quince pobladores. Fue una mañana calurosa, clásica cuando empezamos a ver una deteriorada ruina, Fortaleza de Minay, la carretera había pasado por el medio de las ruinas, una pena lo sucedido, deberían cuidar más la historia, ayudar con la conservación de patrimonios arqueológicos intangibles.


Después de unas fotos, y haber registrado la zona arqueológica, sin datos precisos de estas ruinas, no sabría cómo explicarles su periodo, las había encontrado por pura casualidad, llamaron mucho nuestra atención, pensé: “regresare pronto con un guía y la estudiare más”. Subimos en dirección a San Juan de Checas por el Río Mala ya en los mil y treinta metros sobre el nivel del mar, el calor continuaba azotando.



Saliendo de  Checas después de hidratarnos, ya que al medio día el Sol es ardiente. Llegamos a otra Zona Arqueológica, muy similar a las Ruinas de Minay, en el mapa que teníamos no estaba registrada, habían cementerios, fósiles de restos humanos que llamaban la atención, eran como unas cajas de piedra muy bien construidos. Para llegar a Sincas entramos en un sendero, que nos llevaba hasta el Río Mala, cortando camino en dirección al pueblo, maravillado por encontrar el rio, solo pensaba en zambullirse, deje la mochila y no me oscile e di un chapuzón, terminando salimos y llegamos a Río Seco, por decir se parecía, pues estábamos pasando por encima de un Huayco, que hace un mes había bajado gran parte de la carretera que antes conducía a Viscas.


 El calor empezaba a disminuir conforme se acercaba la tarde, el paisaje era majestuoso, con cerros enormes con piedras por todos los lados, ya teníamos recorrido veinte y tres kilómetros en nuevo horas, las piernas temblaban cuando llegamos al Poblado de Viscas exhaustos, el pueblo era  chico, una plaza, un Hospital, una hermosa Iglesia, la Municipalidad, conversamos con algunos pobladores, uno de ellos fue ex Alcalde, queríamos dormir, decidimos quedar en la Plaza, no dudamos y decimos  armar allí las carpas, luego salimos a busca de comida.       
          

Después de cenar regresamos a la plaza donde allí habíamos armado todo, fue cuando llego la Alcaldesa, ella muy amablemente nos ofreció una habitación vacía en el municipio, fuimos por la carpa y llevamos para dentro del recinto, el frío empezaba a apoderarse de nosotros, luego de asearme me eche, fue la noche más espeluznante que tuve después de dos décadas. Estaba en sueño profundo dentro de la carpa, veía manos negras acercándose a mí,  empezaron a agarrar mis piernas y cada vez más, sin poder escabullirme, empiezan a golpearme, el pánico se me apoderaba de mí , la sensación era   aterradora, fue cuando empecé a luchar contra ellos y a orar,  grite pues ya se hacía cada vez más tenebroso lo que sentía, de pronto me pare, salí de la carpa y fue a buscar el interruptor de la luz, estaba turbado por lo sucedido, no sabía cómo explicar aquel tormentoso ocurrido, se había despertado mi compañero, asustado y pasmado por lo que veía, había presenciado todo, de tal manera que decidimos dormir con las luces prendidas, en cansancio era total, moje el rostro y volví al saco de dormir, esperando nuevamente ver el amanecer, me desmaye. 

Alcaldesa: " Esta habitacion servia antes de Velatorio "


Jacques Ferreira  

domingo, mayo 17, 2015

San Jacinto - Moro


2da parte

Después de una larga noche en  San Jacinto, me alisto para emprender una nueva jornada de 15 Kilómetros, con calor intenso en las tardes, decide salir a las 5 am para aprovechar las mañanas frescas del Pueblo, ruta aun pavimentada bordeado por inmensas chacras de cañaverales dejando  la conocida Fabrica de Azúcar, unas de las únicas productoras de azúcar que tiene un molino, una de las principales distribuidoras de esta zona, que abasteciendo azúcar a gran parte de ciudades del Norte del País.

San Jacinto

La ruta emprende con una mañana fresca,  todavía en la costa, no me apresuro, ya que el pueblo que sigue está a solamente 15 Kilómetros de distancia, decidí no sacrificarme demasiado,  encontrándome con una manada de 12 canes, me sorprendí,  los perros eran de una misma familia, el asombro fue total que cuando los canes se acercaron hacia mi pensé que me iban a devorar,” equivocado” me recibieron muy cariñosamente, me siguieron por un largo tramo en la cual, dando la impresión que era sus dueños, se alejaron.

La Manada

Fue una mañana tranquila, saliendo por momentos de la carretera y metiéndome en las chacras, encontrándome siempre con unos trabajadores de la zona, en 4 horas llegue a Moro, ciudad apacible, de gente trabajadora, la mayoría en chacras, su tierra fértil propicia para la cosecha de Palta, estaba cansado, aun no sentía la resistencia por ser el 2do día de caminata, me sentia aun débil. 

Llegando a Moro

Después de haber almorzado y conversado con los hogareños, decidí conocer el estadio de Moro donde entre con el permiso del guardia, dentro del estadio encontré un árbol donde tire una siesta, una siesta que duro 3 horas sin interrupción.

Me desperté, con más energía decidí buscar a donde quedarme, averiguando por toda la plaza alguna persona que me pudiera dar alguna casa, no encontré, estando 3 días sin ver una gota de Agua decidí buscar un baño público, encontré uno, donde me cobraron 1 sol. 6 am, aun me sentía exhausto, fue donde encontré un hospedaje, llamado Casa Hospedaje Los Ángeles, los cuartos costaban de 20 soles a más, conversando y explicando mi travesía me dejo a 10 soles, muy amable y servicial, una atención de primera en cual recomiendo, si vana  moro busquen a Luis Eleuterio, propietario del Hospedaje ubicado en el Jirón Jazmin Mz F2 – Lt. 12, ya acomodado en el cuarto y después de una segunda agarre una revista,  15 minutos de lectura y había entrado en un sueño profundo soñando con los senderos que seguían adelante

Iglesia de Moro