Minay - Viscas
Amaneció, emprendimos de nuevo el equipo y fugamos hacia Viscas con más de veinte y cinco kilómetros de distancia, llegando a Buena Vista. Todos aún estaban dormidos, faltaban un cuarto de hora para las seis de la mañana, el Sol se apoderaba en el cielo azul de la sierra peruana. Desayunamos y salimos dela casa de amable Sra. que nos atendió, nos despedimos y salimos al poblado de Buena Vista. Llegamos al Caserío Torihuasi, poblado joven de por cierto con quince pobladores. Fue una mañana calurosa, clásica cuando empezamos a ver una deteriorada ruina, Fortaleza de Minay, la carretera había pasado por el medio de las ruinas, una pena lo sucedido, deberían cuidar más la historia, ayudar con la conservación de patrimonios arqueológicos intangibles.
Después de unas fotos, y haber registrado la zona arqueológica,
sin datos precisos de estas ruinas, no sabría cómo explicarles su periodo, las había
encontrado por pura casualidad, llamaron mucho nuestra atención, pensé: “regresare
pronto con un guía y la estudiare más”. Subimos en dirección a San Juan de
Checas por el Río Mala ya en los mil y treinta metros sobre el nivel del mar, el
calor continuaba azotando.
Saliendo de Checas después
de hidratarnos, ya que al medio día el Sol es ardiente. Llegamos a otra Zona Arqueológica,
muy similar a las Ruinas de Minay, en el mapa que teníamos no estaba
registrada, habían cementerios, fósiles de restos humanos que llamaban la atención,
eran como unas cajas de piedra muy bien construidos. Para llegar a Sincas
entramos en un sendero, que nos llevaba hasta el Río Mala, cortando camino en dirección
al pueblo, maravillado por encontrar el rio, solo pensaba en zambullirse, deje
la mochila y no me oscile e di un chapuzón, terminando salimos y llegamos a Río
Seco, por decir se parecía, pues estábamos pasando por encima de un Huayco, que
hace un mes había bajado gran parte de la carretera que antes conducía a Viscas.
El calor empezaba a disminuir conforme se
acercaba la tarde, el paisaje era majestuoso, con cerros enormes con piedras
por todos los lados, ya teníamos recorrido veinte y tres kilómetros en nuevo
horas, las piernas temblaban cuando llegamos al Poblado de Viscas exhaustos, el
pueblo era chico, una plaza, un Hospital,
una hermosa Iglesia, la Municipalidad, conversamos con algunos pobladores, uno
de ellos fue ex Alcalde, queríamos dormir, decidimos quedar en la Plaza, no
dudamos y decimos armar allí las carpas,
luego salimos a busca de comida.
Después de cenar regresamos a la
plaza donde allí habíamos armado todo, fue cuando llego la Alcaldesa, ella muy
amablemente nos ofreció una habitación vacía en el municipio, fuimos por la
carpa y llevamos para dentro del recinto, el frío empezaba a apoderarse de nosotros,
luego de asearme me eche, fue la noche más espeluznante que tuve después de dos
décadas. Estaba en sueño profundo dentro de la carpa, veía manos negras acercándose
a mí, empezaron a agarrar mis piernas y
cada vez más, sin poder escabullirme, empiezan a golpearme, el pánico se me
apoderaba de mí , la sensación era aterradora, fue cuando empecé a luchar contra
ellos y a orar, grite pues ya se hacía
cada vez más tenebroso lo que sentía, de pronto me pare, salí de la carpa y fue
a buscar el interruptor de la luz, estaba turbado por lo sucedido, no sabía cómo
explicar aquel tormentoso ocurrido, se había despertado mi compañero, asustado
y pasmado por lo que veía, había presenciado todo, de tal manera que decidimos
dormir con las luces prendidas, en cansancio era total, moje el rostro y volví
al saco de dormir, esperando nuevamente ver el amanecer, me desmaye.
Alcaldesa: " Esta habitacion servia antes de Velatorio "
Alcaldesa: " Esta habitacion servia antes de Velatorio "
Jacques Ferreira
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